la nogalera y playamar

Esta ciudad llamada La Nogalera
es como un trasatlántico
varado dentro de Torremolinos

Antonio D. Olano (“Guía Secreta de la Costa del Sol”, 1974)

Plano de La Nogalera.
Cedido por Inmobiliaria La Nogalera, S.A.
Diferentes vistas de
La Nogalera

En 2003 se cumplió el cuarenta aniversario de dos de las principales urbanizaciones de Torremolinos, La Nogalera y Playamar, construidas ambas en 1963 por el arquitecto Antonio Lamela Martínez, a quien ya hemos hecho referencia en el apartado de arquitectura.
La Nogalera fue un auténtico hito arquitectónico. El proyecto se desarrolló sobre un solar de 23.500 m2. La zona comercial se sitúa al nivel de la calle mientras que los jardines y las entradas principales de los edificios se ubican en alto. Los apartamentos se reparten en seis edificios y la urbanización cuenta con varias piscinas, minigolf, zonas de esparcimiento, garajes. Actualmente existen en La Nogalera 408 viviendas. El número total de fincas, entre locales y apartamentos, es de 770.
Los materiales fueron cuidadosamente seleccionados y el empleo de la madera ennobleció tanto los locales comerciales (por desgracia ha sido suprimida en casi todos ellos) como los techos de las galerías comerciales y de las terrazas de las viviendas. Son magníficos también los luminosos que se situaron en las dos torres más altas.
Para lograr la transición con la arquitectura tradicional de de Torremolinos, se realizó el llamado “Pueblo andaluz de La Nogalera”: una serie de locales con fachadas típicas que fueron muy codiciados para la instalación de restaurantes y bares y sirvieron de fondo para no pocas postales.

Vista aérea Piscinas
Pueblo andaluz
Pueblo andaluz
Terraza
Lavandería
Decoración original de un apartamento
Imágenes cedidas por Inmobiliaria La Nogalera, S.A.

La Nogalera fue sinónimo de lujo en la época dorada de Torremolinos. Su inauguración oficial se llevó a cabo en marzo de 1966, presidida por el entonces ministro Manuel Fraga Iribarne. Y un año después la urbanización recibió la Placa de plata al Mérito Turístico otorgada por el Ministerio de Información y Turismo.
Sus locales comerciales ostentaron nombres que ya pertenecen a la historia local: el “King´s club”, los restaurantes “Estocolmo”, “El caballo vasco” o “El Igueldo”, la creperie “La vaca sentada”, el bar “Elle et lui”, la “Librería Internacional”, las confiterías “Reine Astrid” y “Bagatelle”. Otros antiguos negocios aún continúan en funcionamiento como los restaurantes “Los Pampas”, “El gato viudo” o “La Brocherie”, y el pub “Pour quoi pas?”. Y las galerías interiores albergan hoy numerosos pubs y discotecas, muchos de ambiente gay.
El deterioro que se aprecia hoy en la urbanización habla de una inadecuada gestión durante años. Afortunadamente la recuperación de La Nogalera ya se ha iniciado por parte de su Comunidad de Propietarios: arreglos puntuales de elementos deteriorados, colocación de barandas que garantizan la seguridad en algunas de las rampas interiores, control electrónico en el acceso a las piscinas y la recuperación de los jardines interiores de la zona comercial, en los que se están recuperando muy adecuadamente las fuentes originales.

Playamar, junto al actual paseo marítimo de El Bajondillo, se alzó sobre 54.000 m2. La urbanización comprende 21 edificios de 15 plantas cada una. Fue muy polémica en su día por su gran altura e incluso se especuló con la posibilidad de demoler los edificios que ya habían sido construidos. Ello no impidió que el conjunto fuera premiado en 1969 por sus méritos turísticos.
Hoy en día se rebela como un ejemplo fundamental para la comprensión de la arquitectura del turismo. Entre sus muchas virtudes están sus amplias zonas ajardinadas, sus áreas de esparcimiento (piscinas, pistas de tenis, zona comercial), la gran avenida que cruza entre sus edificios, el carácter diáfano de las plantas bajas. Se estudió la forma de lograr que todos los apartamentos tuvieran amplias terrazas, buenas vistas y estuvieran aireados y soleados. Playamar constituye hoy una de las zonas residenciales más privilegiadas de Torremolinos.

Torres de Playamar.
Cedida por el arquitecto Antonio Lamela
Paseo Marítimo y torres de Playamar (dcha.)
Cedida por Miguel Sánchez Alberca

Playamar.
Cedida por Ángel Ruiz

Playamar.
Cedida por Salvador Villena Rico

Playamar.
Cedida por Alex Hernando Westerheide

Playamar.
Cedida por Alex Hernando Westerheide